
por Salvador Andrade
El sábado pasado, 24 de julio, durante uno de los eventos que se realizan cotidianamente por los miembros del comité organizador de las Artes de la Rosa, se presentó en el ahora legendario Rose Marine Theater de la North Main Street, la última obra del prolífico escritor Juan Andrade Torres, quien junto con Fernando Urcelay y un servidor, hablamos de la importancia que tiene para nosotros, la comunidad mexicana en Fort Worth, este nuevo libro que habla de todos los que vivimos aquí.
Como dije en ese momento, los migrantes, en su mayoría, son mujeres y hombres portadores de la cultura del esfuerzo. Y lo digo con conocimiento de causa, son personas que están dispuestas a forjar su destino dejando atrás las circunstancias adversas, dejando parte de sus vidas. Su “delito” si podemos llamarlo así, es querer un mejor futuro para ellos y sus familias.
Los migrantes son personas de trabajo, nunca de violencia, de sueños, nunca de odios. Son mujeres, hombres, niños y adultos que han sabido sobreponerse a esas adversidades que todos, en alguna medida conocemos. Por ello es importante leer y saborear Jacksboro Hwy, una novela que nos habla con lujo de detalles (como explicó en su momento Fernando Urcelay), de las aventuras de varios migrantes mexicanos que viven actualmente en Fort Worth.
Sin lugar a dudas, todos sabemos que a partir del 11 de septiembre del 2001, las políticas migratorias se endurecieron. Desde ese día los migrantes en general, fueron catalogados sin distinción, como una amenaza para la seguridad nacional. “La maldad viene de fuera” se aseguraba, por lo cual, los migrantes se convirtieron en una amenaza potencial.
Curiosamente, los que migran fueron víctimas indirectas del te-rrorismo, principalmente cuando se dejó de lado cualquier posibilidad del gobierno de regularizar a los trabajadores indocumentados. Como todos sabemos, los migrantes ahora son las víctimas de la serie de leyes y reglamentos antiinmigrantes que surgen todos los días.
Pero, Jacsboro Hwy (La novela en cuestión), nos plantea una posibilidad inversa: No son los migrantes la amenaza, sino una posibilidad de solución. Las vidas de los expatriados, de los que se han atrevido a llegar hasta esta ciudad de Fort Worth para trabajar, van a conjugarse para evitar que un posible atentado terrorista se lleve a acabo en la “Ciudad Vaquera” del estado de Texas.
Los héroes de esta historia son gente común, mexicanos que llegaron a trabajar a Estados Unidos y por un giro del destino, sin buscarlo y sin ninguna intención (más que la casualidad), se convierten en los factores primordiales, en aquellos que detendrán (aún a costa de su propia vida), las perversas intenciones de un grupo de siniestros saboteadores que quieren desquitarse de lo que han sufrido, allá lejos en su tierra.
Los nombres que se mencionan en Jacksboro Hwy, la nueva no-vela de Juan Andrade, los lugares, las calles del North side, la Iglesia de Todos los Santos, los restaurantes, el café, los barrios, el centro comercial, la lavandería, toda la historia que se desarrolla en la ciudad donde nos tocó vivir, o mejor dicho donde escogimos vivir se muestran familiares y cotidianas ante nuestros ojos.
Pero, debo decir que esta novela de Juan Andrade no es una apología a la inmigración, es una epopeya que muestra los valores humanos, los valores familiares que aprendimos en un apartado punto de la geografía mexicana, en un lugar remoto, en un rancho, en un pueblito cercano a una ciudad, valores que al aplicarse aquí en Fort Worth, simplemente se vuelven universales.
La religión, la valentía, la fraternidad, el amor al prójimo que nos inculcaron nuestros padres y abuelos, el cuidado y cariño por lo que luchamos día a día, se convierten en nuestra fuerza.
Pero, por encima de todo, aprendimos a defender a nuestras familias y con ello al país que hemos elegido para que nuestros hijos crezcan, estudien, trabajen y se desarrollen. Jacksboro Hwy, la última novela de Juan Andrade habla de esto, de todos nosotros y mucho más, por ello creemos que se hace necesaria su lectura, su análisis, su interpretación, su comprensión. Jacksboro Hwy: Una Historia Mexicana en Fort Worth, Texas se puede conseguir, junto con sus otros libros en El Mercado de La Gran Plaza, en La Villita, Arte religioso, o en la librería Abrapalabra.


